Posts Tagged ‘Hollywood

07
Mar
16

Animus criticandi: ¡Ave César! (2016)

ave_cesar-cartel-6626

Tras Inside Llewyn Davis (2013), Joel y Ethan Coen regresan a la comedia con ¡Ave César! ambientada en el Hollywood de los años 50, en la Edad de Oro de los estudios, mientras se rueda una superproducción sobre la vida de Cristo protagonizada por la gran estrella Baird Whitlock (George Clooney) hasta que esta es secuestrada. A partir de aquí seguiremos las frenéticas 24 horas de Eddie Mannix (Josh Brolin), el solucionador del estudio y hombre profundamente religioso, encargado de que la producción llegue a buen puerto, además de lidiar con los problemas que surgen en el resto de rodajes llevados a cabo por Capitol Pictures, los que recuerden Barton Fink (1991) les sonará este nombre.

hail-caesar01

¿Quién es Dios? Esta es la pregunta que Eddie Mannix lanza al consejo formado por la cúpula de los cuatro credos mas representativos para la sociedad americana. La idea de esa reunión es conocer si en el guión de ¡Ave César! se encuentran elementos erróneos sobre la representación de Cristo en la pantalla y  si es posible llegar a una conclusión unánime sobre su figura. La situación derivará en una discusión sobre qué representa el Mesías para cada religión con los diálogos marca de la casa cargados de sátira y fina ironía. Este ejemplo marca el tono de toda la película, la apuesta por el humor a base de ingenio y las dobles lecturas frente a la carcajada del gag, como sí ocurría en sus anteriores comedias: Crueldad Intolerable (2003), Ladykillers (2004) o Quemar después de leer (2008), por supuesto, no descuidan las situaciones estrepitosas y casi surrealistas que siempre han dominado sus comedias.

En el desarrollo de la historia principal, la búsqueda de la estrella secuestrada, surgen subtramas donde los secundarios se enfrentan a las dificultades surgidas durante las filmaciones, permitiendo a los Coen reconstruir de forma paródica el comportamiento de los estudios y de sus estrellas. Por ejemplo Ralph Fiennes que encarna a Laurence Laurentz, un afamado director de dramas, que deberá soportar, por exigencia del estudio, a la estrella de los westerns Hobbie Doyle (Alden Ehrenreich) un actor incapaz de articular correctamente una línea de diálogo o DeeAnna Moran (Scarlett Johansson) la cual tendrá un problema con su embarazo por su condición de mujer soltera.

Los Coen no se centran exclusivamente en los comportamientos de las estrellas, esa parodia llega inclusive hasta las propias películas. La superproducción de romanos protagonizada por Baird Whitlock tiene a Ben-Hur (1959) como referencia más directa, Hobbie Doyle protagoniza westerns que homenajean a la serie de El Llanero Solitario  y a los westerns en color de John Ford, también las películas acuáticas de Esther Williams y los musicales de Gene Kelly. Lo mejor de esas recreaciones es el elevado grado de detalle para que resulten lo más fieles posibles. Un ejemplo muy claro lo tenemos al comienzo de la película, en el rodaje de ¡Ave César! la iluminación dispuesta en el set de rodaje, que incluso un plano nos deja ver los focos, hace que sea un calco perfecto de la fotografía original que tenían muchas de las películas de romanos, la mencionada Ben-Hur, Quo Vadis (1951), Espartaco (1960) o La túnica sagrada (1953).

hail-caesar-04

Esa representación que realizan los Coen sobre los estudios y Hollywood es también un lugar donde las estrellas ocultan comportamientos, sexuales o políticos, considerados en la época indecentes y/o ilegales como la homosexualidad o el comunismo. Un exquisito e intencionadamente hortera número musical, protagonizado por un sorprendente Channing Tatum, caricaturiza la homosexualidad latente que existía en esos bailes y canciones. Por otro lado la causa comunista en plena “caza de brujas” tiene un peso clave en el avance de la trama principal, pero me detengo aquí para no realizar más spoilers.

Article Lead - wide1006188170gn17tyimage.related.articleLeadwide.729x410.gn23re.png1456300277101.jpg-620x349

¡Ave César! tiene un único problema y es la sensación de levedad e intrascendencia que transmite una vez terminada la película, a pesar de tratar temas de calado y narrarlo con la maestría habitual. Bajo mi punto de vista, el causante puede estar en la propia concepción del filme y que provoca esa sensación tras su visionado, porque no estamos ante un fallo de guión o unos personajes planos.

Como consecuencia debemos dejar a ¡Ave César! fuera de las otras grandes películas de los hermanos Coen.

 

 

 

Anuncios